domingo, 25 de septiembre de 2011

Entrada rutinaria.


Aquí estamos de nuevo, dándole algo de vidilla a esto. Esta ha sido mi primera semana de clase, y he conocido a algunos de mis compañeros este curso. De el primer día, en el que no entendí ni papa de lo que decía el profesor, al tercero, en el que llegué a contestar a alguna de sus preguntas y atreverme a preguntarle las mías, he notado una gran mejoría en el idioma.

Esta ciudad sigue siendo impresionante la mires por donde la mires. El miércoles nos acercamos al mirador de Piazzale Michelangiolo (espero haberlo escrito bien), desde el cual se ve toda Florencia, y es una vista preciosa, tanto de día como de noche. Te sientas en las escaleras de la pequeña iglesia que hay arriba, y las vistas son para quitar el hipo.

El viernes, para poner el broche a la semana, tocaba juerga, y tras estar con los Erasmus Españoles en el Porcellino, nos dirigimos hacia la Facultà de Lettera e Filosofia, en la cual se celebraba una fiesta con motivo del inicio del curso. Y no, no era una fiesta pequeña, elegante, en la que la gente conversase de la subida del Euribor.

En el patio de la facultad había montada una barra para vender bebidas, un escenario con un Dj, poniendo música del estilo Drum&Bass y Dubstep sin parar, y estaba lleno de jóvenes ociosos que disfrutaban de una noche ni muy fría ni muy calurosa de esta preciosa ciudad. Un contraste bastante interesante entre el arte que escupe por todas partes Florencia, con la fiesta y el ambiente juvenil de la noche. Esa noche, además, tuvimos que acoger a una amiga en el piso, ya que sus compañeros no daban señales de vida y no tenía llaves para entrar en casa.

El día siguiente, Sábado 24, junto con el día de hoy (Domingo 25), la entrada a los museos estatales era gratuíta, por lo que desperté a estos temprano y nos marchamos al Barghello, el palazzo Medici y la basílica de Santa María del Fiore. Allí vi cosas como el David de Donatello (la tortuga ninja), las tumbas de Caterina Sforza, Lorenzo de Medici “el Magnífico” y otros familiares suyos, todas obras de Miguel Angel (otra tortuga ninja).

Por la tarde, tras un buen almuerzo (espaguetis con salsa de roquefort) y recibir a Elena, la novia de Manu, en casa, nos marchamos a la galería de los Uffizi, para ver grandes obras como el Doriforo, el Nacimiento de Venus, la Primavera, o una copia del Laoconte (el original está en el Vaticano). Una preciosa galería en la cual pasamos unas dos horas, y aún con esas faltó tiempo. Aquí nos encontramos con Isa, Alicia y Ana, a las cuales les habíamos mandado un mensaje previo diciendo que estábamos en Pisa, para preparar la fiesta sorpresa de cumpleaños de Isa de esa noche. Como veis, fue un gran fallo.

La noche transcurrió sin más, entre el piso de estas, la Piazza della Independenzia y Santa Croce.

Y hoy poco, hemos ido a ver el Palacio Piti y los Jardines de Boboli, pero entre la lluvia y que hemos llegado tarde, no hemos podido verlo bien a fondo. Habrá que volver.

Me despido, a la espera de más aventuras que poder contaros. Tened cuidadito y tirad por la sombra.


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